Recupero aquí una entrevista que le realicé en Pasionporelcine.es a Carlos Atanes, el director de largometrajes tan ignotos como F.A.Q. (2004), PROXIMA (2007) o Maximum Shame (2010), así como de un buen número de cortometrajes igualmente minoritarios. Aunque su obra se puede ver on-line o adquirir a través de Internet, el cine de Atanes sigue siendo un gran desconocido en nuestro país, básicamente porque ni los festivales ni los medios especializados (en fantástico, que es su terreno habitual aunque él no se lo proponga) le hacen demasiado caso. No es así en el extranjero, ya que festivales como el Fantasporto de Portugal o el Zero Film Festival de Nueva York (que dentro de poco exhibirá Maximum Shame) han dedicado atención a una obra particularísima no apta para todos los públicos. Sin proponérselo (o sí), Carlos Atanes es un cineasta irreverente y demasiado personal como para que las masas le sigan, un artista de la imagen que no acaba de ubicarse en estilo, género o escuela -y esto mucho menos. Huyó de su Cataluña natal porque la considera “cerril, ñoña y antipática” y se instaló en Madrid con la idea de hacer lo que le viniera en gana sin tener que darle explicaciones a nadie. Te podrá o no gustar el cine de Carlos Atanes, pero nadie hace un cine parecido (gastronomía porno, fetichismo, tortura, huida, mundos paralelos, algunos de los temas recurrentes en la obra “atánica). Personalmente tuve la oportunidad de que me “deconstruyera” en el cortometraje Scream-queen (2007), donde le vi trabajar de primera mano. Ahora vosotros podréis conocerle un poco más. 
¿Es Carlos Atanes un director de cine catalán o un catalán director de cine?
Me he quitado de catalán. Nací en Barcelona pero ser catalán es, todavía, una vocación y yo la tengo en cuarentena indefinida. No me gusta la Cataluña cerril, ñoña y antipática que están construyendo. Me siento ajeno a ella, así que me desvinculo, es mi derecho. Si un día vuelve a ser la Cataluña abierta y generosa de antes, la de Pla, Boadella, D’Ors y Dalí, entonces me reincorporaré con mucho gusto y reintegraré la catalanidad a mi galleguidad y a mi madrileñidad. Desde ahora te puedes dirigir indistintamente a mí como gallego o como madrileño.
¿Por qué te fuiste de Barcelona?
En Madrid nadie me dice cómo tengo que ser.
Me he quitado de catalán. Nací en Barcelona pero ser catalán es, todavía, una vocación y yo la tengo en cuarentena indefinida. No me gusta la Cataluña cerril, ñoña y antipática que están construyendo. Me siento ajeno a ella, así que me desvinculo, es mi derecho. Si un día vuelve a ser la Cataluña abierta y generosa de antes, la de Pla, Boadella, D’Ors y Dalí, entonces me reincorporaré con mucho gusto y reintegraré la catalanidad a mi galleguidad y a mi madrileñidad. Desde ahora te puedes dirigir indistintamente a mí como gallego o como madrileño.
¿Por qué te fuiste de Barcelona?
En Madrid nadie me dice cómo tengo que ser.
